

Parece
que ahora mismo todo el mundo tiene una cuenta en facebook o en
twitter. Nos conectamos prácticamente todos los días (muchas veces
compulsivamente) para actualizar los perfiles y verificando las
actualizaciones de nuestros amigos o gente asociadas a nuestra
cuenta. Es una forma de diversión para pasar nuestro tiempo libre y
de estar en contacto con los demás, pero nos hemos parado a pensar:
"¿Será peligroso? ¿Puede crearnos adicción?" Todos
formamos parte de una red social, pero a su vez, también
pertenecemos a subredes como la familia, los amigos, compañeros de
trabajo o de colegio... Aunque no nos hallamos parado a pensarlo,
tenemos una red social en el trabajo, en el parque donde pasemos al
perro, en el club de motos has que vas una vez al mes...

Adicionalmente, los contactos se van multiplicando todo el tiempo al
conocer a más gente. Las redes sociales en Internet evolucionaron
a partir de todas estas redes que hemos mencionado. Sin embargo,
estos sitios online tienen una gran repercusión porque disponen del
empuje de Internet para gestionar y establecer las relaciones. Puedes
físicamente ver tu red – tus amigos, los amigos de tus amigos, y
así sucesivamente - y como te conectas a todos ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario